Obteniendo Pistas

Introducción

Las pistas no son sólo para los detectives. Los científicos buscan pistas también, de la misma manera como lo hacen los detectives, visitando una escena y recogiendo evidencia.


Las pistas en forma de pruebas fósiles juegan un papel importante en resolver el misterio de cómo nos convertimos en humanos. Nuestra propia especie, el Homo sapiens, ha estado por acá durante unos 200,000 años, pero las especies semejantes a la humana han existido por cerca de 7 millones de años. Las pruebas fósiles ayudan a trazar el camino desde los primeros homínidos a los humanos modernos.


Sutiles detalles en el cráneo de este hombre de Neandertal, por ejemplo, pueden revelar mucho acerca de cuándo, dónde y cómo vivieron estos antiguos parientes nuestros. De hecho, este cráneo nos da pistas sobre el misterio de por qué los Neandertales se extinguieron. (El cambio climático y el gusto por la carne pueden tener la culpa… ¿suena conocido?)


El problema con las pruebas fósiles es que los fósiles mismos son muy escasos. Bajo circunstancias normales, los huesos se desgastan completamente en aproximadamente un centenar de años. Cuando los huesos que tienen la “suerte” de llegar a ser fósiles son descubiertos, a veces arrojan más preguntas que respuestas.