Investigando Relaciones

¿Qué es el ADN mitocondrial... y quién es la “Eva Mitocondrial”?

Dentro de cada célula en tu cuerpo hay un núcleo que contiene tu ADN, tu material genético único. Pero también hay otro tipo de ADN en tus células. Este ADN se encuentra fuera del núcleo, en tus mitocondrias, las estructuras de la célula que proporcionan la energía. En gran medida sin cambios de generación en generación, este material genético da a los investigadores una manera de “ver hacia atrás” a través de las generaciones.

A diferencia del ADN normal, el cual uno hereda de ambos padres, el ADN mitocondrial proviene sólo de la madre. Debido a que pasa directamente de la madre al hijo, el ADN mitocondrial no suele cambiar de una generación a la siguiente. De vez en cuando, no obstante, un “error tipográfico”, o mutación, aparecerá en el ADN mitocondrial de una persona. Si esa persona es una mujer que tiene hijos, la alteración pasará a sus hijos, a los hijos de sus hijos, y así sucesivamente.

Son estas mutaciones en el ADN mitocondrial lo que permite a los científicos rastrear cómo han emigrado las poblaciones humanas a través del tiempo. ¿Cómo?

Imagínate esto: Un grupo de personas que viven en una determinada región comparten todas el mismo ADN mitocondrial. Un día, un pequeño grupo de personas abandona el grupo y viaja lejos a una isla distante. Finalmente, aparece una mutación en el ADN mitocondrial de una de las mujeres de la isla. La mutación se extiende a las generaciones futuras, y, finalmente, todas las personas que viven en la isla la tienen. Ahora la mutación es un marcador que separa las dos poblaciones.

En este ejemplo se imagina a las personas en islas separadas, pero no se requieren islas para un aislamiento genético. Antes, cuando viajar solo significaba caminar o, tal vez, remar grandes distancias, se crearon islas genéticas, zonas a través de las cuales el cruce genético era inexistente.

Dado que las mutaciones en el ADN mitocondrial se producen a una tasa que es más o menos previsible, también pueden ser utilizadas para estimar la cantidad de tiempo que ha pasado desde que se separaron dos poblaciones. Utilizando la evidencia del ADN mitocondrial de personas en todo el mundo hoy en día, los investigadores han postulado que todos somos descendientes de un grupo de personas que emigraron de África hace aproximadamente 50,000 años atrás. Rastreando el pasado a través de las generaciones, esta evidencia apunta a una sola mujer—a veces llamada la “Eva mitocondrial”—cuyo ADN mitocondrial es la base para el ADN mitocondrial de todos los humanos modernos.